Aquel banco del parque
era su casa,
allí se pasaba los días
acariciando a su niño.
Sus cansados ojos
apenas distinguían
el color de su pelo,
tampoco si era niño o niña,
por eso mientras lo acariciaba
lo acercaba a su cara
y disfrutaba del olor
tierno de su piel.
Sola con su niño
la mujer
de vez en cuando
le hacía cosquillas
pero él, su niño, no reía
entonces, una lágrima
quemaba sus cansados ojos,
hasta que de pronto
la risa de un niño inexistente
entraba en su perturbada cabeza.
Así de nuevo
la mujer era feliz
su niño estaba contento.
Era una buena madre.
lunes 21 de septiembre de 2009
LA LOCA DEL PARQUE-2
Hoy hace ocho días
que se la llevaron,
y el parque
ya no es lo mismo
sin la mujer del niño.
Hoy hace ocho días
que la mujer lloró amargamente
al ver como aquellos hombres
trataban a su niño.
Es mío, es mío,
gritaba la mujer
con el dolor de la madre ultrajada.
Tal vez, todo fuera distinto
si aquel enfermero
no le hubiera dicho:
Esto no es un niño, estás loca,
esto es una chaqueta vieja y sucia.
Es mío, es mío,
dijo con un hilo de voz
la mujer del parque.
Hoy hace ocho días
que en el contenedor de la basura
gime,
una chaqueta vieja y sucia.
que se la llevaron,
y el parque
ya no es lo mismo
sin la mujer del niño.
Hoy hace ocho días
que la mujer lloró amargamente
al ver como aquellos hombres
trataban a su niño.
Es mío, es mío,
gritaba la mujer
con el dolor de la madre ultrajada.
Tal vez, todo fuera distinto
si aquel enfermero
no le hubiera dicho:
Esto no es un niño, estás loca,
esto es una chaqueta vieja y sucia.
Es mío, es mío,
dijo con un hilo de voz
la mujer del parque.
Hoy hace ocho días
que en el contenedor de la basura
gime,
una chaqueta vieja y sucia.
lunes 14 de septiembre de 2009
DONANTE
Ayer me hice donante de órganos.
Mis ojos, mi corazón, mis riñones,
mi higado, mis huesos, en fin
todo yo soy piezas de recambio.
Y cómo será cuándo yo, no sea Jotaerre,
y sea Andrés, o Luis, o María
y si mi corazón se lo ponen a una mujer
y me enamoro de ella.
Y si mis ojos se los ponen a un viejo
miraré a las chicas de veinte.
También doné mi cerebro
para que lo estudien,
y si al abrilo,
descubren que tuve malos pensamientos
que le miré las caderas
a la mujer de mi mejor amigo.
Y si un hueso de mi pierna
se lo ponen a un atleta
y ahora a los cincuenta
me hacen correr como a uno de treinta.
En fin, ayer me hice donante,
hoy comenzaron a repartirme
con un poco de suerte
me queda mucha vida por delante.
Mi corazón se lo pusieron a un jovencito,
y lo mejor,
mis ojos se los pusieron a una rubia despampanante
pero estoy preocupado
seguro que cuando ella se desnude
yo, como un cabrón...
le miraré las tetas
Mis ojos, mi corazón, mis riñones,
mi higado, mis huesos, en fin
todo yo soy piezas de recambio.
Y cómo será cuándo yo, no sea Jotaerre,
y sea Andrés, o Luis, o María
y si mi corazón se lo ponen a una mujer
y me enamoro de ella.
Y si mis ojos se los ponen a un viejo
miraré a las chicas de veinte.
También doné mi cerebro
para que lo estudien,
y si al abrilo,
descubren que tuve malos pensamientos
que le miré las caderas
a la mujer de mi mejor amigo.
Y si un hueso de mi pierna
se lo ponen a un atleta
y ahora a los cincuenta
me hacen correr como a uno de treinta.
En fin, ayer me hice donante,
hoy comenzaron a repartirme
con un poco de suerte
me queda mucha vida por delante.
Mi corazón se lo pusieron a un jovencito,
y lo mejor,
mis ojos se los pusieron a una rubia despampanante
pero estoy preocupado
seguro que cuando ella se desnude
yo, como un cabrón...
le miraré las tetas
miércoles 1 de julio de 2009
RECUERDOS DE INFANCIA
Ayer volví a la fuente
donde me llevabas de niño,
allí otra vez vi tu cara
reflejándose en el agua.
Por un momento volví
a pescar los renacuajos,
a mojar mis pies descalzos
y a tener muy pocos años.
Pero todo fue un sueño
que me llevó a mi infancia,
la fuente seguía manando:
Pero tú...no estabas madre.
donde me llevabas de niño,
allí otra vez vi tu cara
reflejándose en el agua.
Por un momento volví
a pescar los renacuajos,
a mojar mis pies descalzos
y a tener muy pocos años.
Pero todo fue un sueño
que me llevó a mi infancia,
la fuente seguía manando:
Pero tú...no estabas madre.
lunes 29 de junio de 2009
AL OTRO LADO ELLA
Al otro lado ella,
la de los labios rojos
la de los ojos negros,
la que me cuenta cosas
detrás de un cristal.
Al otro lado ella,
la que hoy me grita
y mañana me susurra,
la que hoy pone sal en mis haridas
y mañana besos.
Al otro lado ella,
la que hoy me dice
no vuelvas nunca más
y mañana me reclama,
la que hoy me clava un puñal
y mañana
mata a mí asesino.
Al otro lado ella,
a la que puedo odiar
tanto como amar.
Al otro lado ella,
un cúmulo de contradicciones,
una romántica
con miedo a volar.
pd.
me preocupa esto de escribir tan cursi...
la de los labios rojos
la de los ojos negros,
la que me cuenta cosas
detrás de un cristal.
Al otro lado ella,
la que hoy me grita
y mañana me susurra,
la que hoy pone sal en mis haridas
y mañana besos.
Al otro lado ella,
la que hoy me dice
no vuelvas nunca más
y mañana me reclama,
la que hoy me clava un puñal
y mañana
mata a mí asesino.
Al otro lado ella,
a la que puedo odiar
tanto como amar.
Al otro lado ella,
un cúmulo de contradicciones,
una romántica
con miedo a volar.
pd.
me preocupa esto de escribir tan cursi...
lunes 22 de junio de 2009
YA SOY UN VIEJO
Ya soy un viejo, lo consegui
y la verdad que no me jode,
descubrí las ventajas de la situación.
Me compré un pantalón gris, de tergal
con raya, una camisa azulada
con chaqueta de lana a juego,
y el entrañable lagarto verde
sobre mi pecho izquierdo.
Ya soy un viejo, lo consegui
tengo mi cuadrilla
miramos las obras cada día,
después con dos pintas de tinto peleón
pasamos las mañanas arreglando el mundo.
Ya nada es como era, tiempos los nuestros,
ahí, ahí le duele, aseguramos,
a veces nos echan de los bares
por gorronear, son tan golosos los pinchos.
Ya soy un viejo, lo consegui
nada que disimular, ni esconder
ni caida de cabello,ni arrugas
ni abstenerse de mear contra los contenedores,
a los viejos todo se nos permite.
Ya soy un viejo, lo consegui
y como todos lo hacen yo también
en la barandilla de la playa
varias veces al día
me pongo a babear mirando tetas,
con disimulo, eso sí
no vayan a enterarse y se larguen.
Ya soy un viejo, lo consegui
soy feliz, a fin de cuentas
no todos... pueden decir lo mismo.
y la verdad que no me jode,
descubrí las ventajas de la situación.
Me compré un pantalón gris, de tergal
con raya, una camisa azulada
con chaqueta de lana a juego,
y el entrañable lagarto verde
sobre mi pecho izquierdo.
Ya soy un viejo, lo consegui
tengo mi cuadrilla
miramos las obras cada día,
después con dos pintas de tinto peleón
pasamos las mañanas arreglando el mundo.
Ya nada es como era, tiempos los nuestros,
ahí, ahí le duele, aseguramos,
a veces nos echan de los bares
por gorronear, son tan golosos los pinchos.
Ya soy un viejo, lo consegui
nada que disimular, ni esconder
ni caida de cabello,ni arrugas
ni abstenerse de mear contra los contenedores,
a los viejos todo se nos permite.
Ya soy un viejo, lo consegui
y como todos lo hacen yo también
en la barandilla de la playa
varias veces al día
me pongo a babear mirando tetas,
con disimulo, eso sí
no vayan a enterarse y se larguen.
Ya soy un viejo, lo consegui
soy feliz, a fin de cuentas
no todos... pueden decir lo mismo.
martes 16 de junio de 2009
CADA LOCO CON SU TEMA
María, hace calceta,
en sus manos, unas agujas y un hilo
que saca de una bolsa inexistente.
Remedios, cambia los pañales
a un muñeco, al que le falta un brazo
que perdió en una guerra.
Eusebio, sube las escaleras marcha atrás
cada dos o tres pasos se sienta,
entonces una carcajada
deja ver su boca sin dientes,
y una frase obscena salpica el local.
Antonio, saluda militarmente
a un supuesto general,
después ordena.
¡Presenten armas!
A los fantasmas
que se alojan en su mente.
Más tarde.
¡Rompan filas!
Y Antonio sonríe feliz en su rincón.
Aquí las paredes lloran soledad.
El sol se queda frío detrás de los cristales,
sólo la luna por la noche
entra mientras duermen
y les regala un rayo de luz.
Después el mundo se vuelve del revés
y un día más...
cada loco con su tema.
en sus manos, unas agujas y un hilo
que saca de una bolsa inexistente.
Remedios, cambia los pañales
a un muñeco, al que le falta un brazo
que perdió en una guerra.
Eusebio, sube las escaleras marcha atrás
cada dos o tres pasos se sienta,
entonces una carcajada
deja ver su boca sin dientes,
y una frase obscena salpica el local.
Antonio, saluda militarmente
a un supuesto general,
después ordena.
¡Presenten armas!
A los fantasmas
que se alojan en su mente.
Más tarde.
¡Rompan filas!
Y Antonio sonríe feliz en su rincón.
Aquí las paredes lloran soledad.
El sol se queda frío detrás de los cristales,
sólo la luna por la noche
entra mientras duermen
y les regala un rayo de luz.
Después el mundo se vuelve del revés
y un día más...
cada loco con su tema.
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