lunes 7 de diciembre de 2009

SOLEDADES

I

Cuando tu mirada
busca la de él ignorándome,
cuando imagino tu cuerpo
quemándose en su piel,
cuando entre tanta gente
estoy tan solo
y mis ojos lloran
al saber que no vendrás,
entonces
me atrapa la maldita soledad.

II

En la mirada triste
de la mujer maltratada
se dibuja la soledad.

III

Cuando pronuncias la palabra,
fosa
frontera
alambrada
patera
inmigrante
puta
exilio...
estás nombrando
la soledad.

IV

Soledad.
¡Ay amor!
soledad es saber
que tus dulces pechos
hoy serán de él.

V

Cuando te arrancan
a la fuerza de tu tierra
y no dejan
que la vuelvas a pisar.
Cuando el gemido
que no dejas escapar
rompe tu pecho
entonces, se apodera de tus días
ella la fría soledad.

miércoles 2 de diciembre de 2009

ENVIDIA

Siento envidia
cuando subes a tu coche
y te colocas el cinturón,
pues el muy hijo de puta
viaja cada mañana
acurrucado entre tus pechos.

NO DESPERTÉIS A LA MUERTE

Algo le dijo que su tiempo se terminaba.

Ella, mujer sabia
nunca supo escribir su nombre,
ni el de los árboles
con los que pasó su vida
pero les hablaba,
y percibía como las ramas
escuchaban su voz,
y seguian sus movimientos.
Ella, había sido tan feliz allí
que a veces no podía evitar
que una fuente
manase de sus cansados ojos.

Consciente de que era la última vez
cruzó la puerta de la vieja casa
y se internó en su huerto,
uno a uno, se despidió de sus manzanos
de sus cerezos,
abrazándolos
como se abraza a una madre por última vez
llorándolos
como se lloran los hijos.
Después sin mirar atrás regresó al hogar,
se vistió de domingo, y se acostó.

"No despertéis a la muerte",

susurró a las golondrinas
que alborotaban detrás de los cristales.

Al amanecer la iluminó el sol,
un rostro lleno de paz
coronaba
aquel cuerpo ya frío.

lunes 21 de septiembre de 2009

LA LOCA DEL PARQUE-1

Aquel banco del parque
era su casa,
allí se pasaba los días
acariciando a su niño.

Sus cansados ojos
apenas distinguían
el color de su pelo,
tampoco si era niño o niña,
por eso mientras lo acariciaba
lo acercaba a su cara
y disfrutaba del olor
tierno de su piel.

Sola con su niño
la mujer
de vez en cuando
le hacía cosquillas
pero él, su niño, no reía
entonces, una lágrima
quemaba sus cansados ojos,
hasta que de pronto
la risa de un niño inexistente
entraba en su perturbada cabeza.

Así de nuevo
la mujer era feliz
su niño estaba contento.

Era una buena madre.

LA LOCA DEL PARQUE-2

Hoy hace ocho días
que se la llevaron,
y el parque
ya no es lo mismo
sin la mujer del niño.

Hoy hace ocho días
que la mujer lloró amargamente
al ver como aquellos hombres
trataban a su niño.

Es mío, es mío,
gritaba la mujer
con el dolor de la madre ultrajada.

Tal vez, todo fuera distinto
si aquel enfermero
no le hubiera dicho:

Esto no es un niño, estás loca,
esto es una chaqueta vieja y sucia.

Es mío, es mío,
dijo con un hilo de voz
la mujer del parque.

Hoy hace ocho días
que en el contenedor de la basura
gime,
una chaqueta vieja y sucia.

lunes 14 de septiembre de 2009

DONANTE

Ayer me hice donante de órganos.

Mis ojos, mi corazón, mis riñones,
mi higado, mis huesos, en fin
todo yo soy piezas de recambio.

Y cómo será cuándo yo, no sea Jotaerre,
y sea Andrés, o Luis, o María
y si mi corazón se lo ponen a una mujer
y me enamoro de ella.
Y si mis ojos se los ponen a un viejo
miraré a las chicas de veinte.

También doné mi cerebro
para que lo estudien,
y si al abrilo,
descubren que tuve malos pensamientos
que le miré las caderas
a la mujer de mi mejor amigo.
Y si un hueso de mi pierna
se lo ponen a un atleta
y ahora a los cincuenta
me hacen correr como a uno de treinta.

En fin, ayer me hice donante,
hoy comenzaron a repartirme
con un poco de suerte
me queda mucha vida por delante.
Mi corazón se lo pusieron a un jovencito,
y lo mejor,
mis ojos se los pusieron a una rubia despampanante
pero estoy preocupado
seguro que cuando ella se desnude
yo, como un cabrón...

le miraré las tetas

miércoles 1 de julio de 2009

RECUERDOS DE INFANCIA

Ayer volví a la fuente
donde me llevabas de niño,
allí otra vez vi tu cara
reflejándose en el agua.

Por un momento volví
a pescar los renacuajos,
a mojar mis pies descalzos
y a tener muy pocos años.

Pero todo fue un sueño
que me llevó a mi infancia,
la fuente seguía manando:

Pero tú...no estabas madre.